Tres Badalonas, tres instalaciones
En la franja marítima priorizamos condensadoras con tratamiento anticorrosión y las apartamos de la vista directa del mar cuando el edificio lo permite: el salitre del Mediterráneo degrada baterías y anclajes con los años. En los barrios de ladera, el trabajo se parece más al de cualquier finca de los 60: patio de luces, canaleta interior y acuerdo de escalera.
Dalt la Vila es caso aparte: entorno histórico con edificios protegidos donde la unidad exterior debe quedar oculta en cubiertas o patios sin presencia desde la calle. Son instalaciones más artesanas, con recorridos pensados milímetro a milímetro.
